Mucha chamba en la semana, mucha chamba en el horizonte, poco tiempo de posts. De todas formas, quiero acabar con éste ejercicio, y aprovechando que ya la tengo completa, va la primera parte de ésta lista. Por cierto, la alargué a 30 (débil de mí) y la postearé en tres entregas, para acabar rápido y pasar a lo que sigue. Venga.
#30.- Pirates of the Caribbean: The Curse of the Black Pearl, de Gore Verbinski (2003)

En el 2003 ni a la universidad había entrado. Ocupaba mis tiempos libres casi exclusivamente para jugar videojuegos, navegar por internet, hypearme por Zelda y el GameCube en general y consumir cantidades industriales de cine. Estaba, claro, pendiente del próximo estreno veraniego basado en la atracción de Disneyworld. Fui a ver ésta película con mis hermanas, con el simple propósito de pasarla. Y qué bien la pasé, precisamente por no tener expectativas altas y toparme con una buena producción de acción/aventura y una de las actuaciones de la década. El Jack Sparrow de Johnny Depp, con su acentito, sus expresiones faciales y su descarada copia a los manerismos de Keith Richards pasó a ser parte de la cultura pop de la década, y nadie, ni siquiera las desafortunadas secuelas, le pueden quitar ése mérito. Otro plus, que aquí vi por vez primera a uno de mis primeros crushes de la década, Keira Knightley. El éxito del filme spawneó dos secuelas entretenidas a secas, pero ésta es la única parte de la trilogía que merece un luar en mi colección de Blu-Rays.
#29.- 28 Days Later, de Danny Boyle (2002)

Cuando fui a ver ésta al cine, gracias a lo mucho que me había gustado Trainspotting y al ver “Del Director De” en los créditos, mi primera preocupación era que aún no cumplía 18 años, y aquí era clasificación C (y en los cines tampiqueños, al menos en el 2002, eran bastante estrictos en ése aspecto). Me escabullí con un boleto para otra película que no recuerdo en éste momento, y pude ver el verdadero renacimiento del cine de zombies, sin esperarlo tampoco. No había visto reseñas del filme ni tenía el hype tan alimentado, pero me atrapó la fotografía sombría, la actuación de un blokecillo llamado Cillian Murphy (que claro, luciría mucho más en otros filmes posteriores) y el final doble, que sí pasaron en mi cine. También, a mis tiernos 14 años, no estaba acostumbrado a tanta crudeza en el cine. Mi encuentro con el cine inglés vendría poco después, en ese año, y me fui desensibilizando. Acabo de verla de nuevo, y me trajo muchas memorias, por éso la incluyo en ésta lista. Al salir de la sala, uno de los guardias se dió cuenta de que había entrado, asintió con la cabeza y no armó mayor alboroto. Respiré aliviado.
#28.- Shrek, de Andrew Adamson y Vicky Jenson (2001)

Uno de los elementos que más destacaron en la década pasada fue el renacimiento del cine animado, llevando la bandera las producciones por computadora. Esta fue de las más divertidas en su momento, por su franca parodia al cine clásico de Disney y ser de las primeras animaciones en basar su marketing en el talento de doblaje (en inglés, claro. Allá presumían a Eddie Murphy, Cameron Diaz, John Litgow y Mike Myers, mientras nosotros teníamos que conformarnos con Eugenio Derbez). Cae un poco en la segunda mitad al convertirse en algo muy parecido a lo que parodia, pero es otra de las franquicias que surgieron con éxito y fue la primera ganadora del Oscar en el ramo (Mejor Largometraje Animado). La segunda parte es memorable, pero ésta le abrió el camino. Y la tercera ni la vi, creo que hay una más en camino que tampoco veré – el interés ha bajado considerablemente.
#27.- Requiem for a Dream, de Darren Aronofsky (2000)

En el 2000 pasaba por muchas cosas. Tengo la firme creencia de que aquí mi vida dio un giro de ésos definitivos, a mis inocentes 13 años. Digamos, palabras más, palabras menos, que se me ofertó estar inmiscuido en un lucrativo negocio de tráfico entre los de mi colonia y las aledañas (claro, ¿quién se iba a fijar en el mocoso bienportado del vecindario?). En el momento, era una ganancia significativa -una porquería hoy en día- y estuve a nada de aceptar y enrolarme de lleno en ése submundo. Luego vi Requiem, y me dió un ladrillazo moral en toda la jeta. Sigo pensando que ésta es de ésas películas que, si bien es gráfica y cruda, debería de ser obligatoria en todas las secundarias del país. Y también debe estar en cualquier colección respetable de quien estudie cine o se quiera meter de actor/actriz, porque es una verdadera cátedra de actuación. De hecho, por ésta película respeto a Jared Leto y a Marlon Wayans. De Jeniffer Connelly siempre he sido fan, y Ellen Burstyn fue víctima del peor atraco en la historia de los Premios de la Academia (respeto a Julia Roberts, pero no mamen. No. Ma. Men). Claro, con éste film, me hice fan de Aronofsky, y lo he sido al pasar de los años. Me emocioné mucho al saber que dirigiría el reboot de Batman, pero it was not to be.
#26.- Slumdog Millionaire, de Danny Boyle (2008)

Creo que es sano incluir una que otra película “bonita” en éste tipo de listas, ayuda a equilibrar el pex. Ya estaba yo trabajando en el 2008 y no vi tanto cine como quisiera, pero como seguidor de Danny Boyle desde la ya mencionada película de zombies, fui al estreno en Querétaro de Quisiera Ser Millonario (no se me ocurre un título mejor en éste momento, pero el que le tocó en español suena mal). Me agradó que Boyle se mantuviera fiel a su estilo sucio o crudo, pero me sorprendió su capacidad de encontrar belleza dentro de dicha suciedad y crudeza. La cinematografía es impecable, de hecho fue de mis primeras adquisiciones en Blu-Ray y se ve fenomenal. Freida Pinto está espectacular, pero sin duda los que se llevan de calle la película son los morritos que sin ser actores, roban cada escena en la que salen. No es de Bollywood, pero es un cierto tributo al mismo, con todo y el bailecito al final. La historia es muy fantasiosa en cierto aspecto, pero una “feel-good movie” era necesaria a fines del 2008. Me gustó, me gustó. Y merece su lugar.
#25.- 올드보이, de Chan-wook Park (2003)

Tengo un respeto innegable por el cine oriental, siento que por (ugh) “la diferencia de cultura”, su cine dice mucho más que el de occidente, aunque parezca lo contrario. A pesar de ello, fui receloso durante un tiempo. Justamente ésa apertura en sus temas suele dejarme en un estado de depresión/meditación muy profundo, y me cuesta un poco zafarme de él. En el 2003, justamente cuando me alejaba un poco de ése cine para concentrarme en otras cosas, vi Oldboy disponible para descargar, y me dije “bueno, ésta es de Corea del Sur. Venga”. Y fue la decisión correcta. Oldboy es una película hecha con un obsesivo cuidado a los detalles, tiene una de las mejores escenas EVER (la pelea en el corredor, por supuesto), tiene un ritmo exquisito, encuadres creativos, y un (ugh) “giro de tuerca” en la historia que le patea el trasero a todo lo que M. Night Shyamalan hace o trata de hacer. Me confirmó la diferencia de lo que significa “hacer cine” en ambos lados del mundo, y me hizo consumir aún más cine oriental, haciéndome fan, entre otras cosas, de Battle Royale o del trabajo de Takashi Miike. Cuando salió en el Cinepolis Tampico (una semana, cómo no), fui a verla yo solo. La disfruté enormemente. Ojalá tenga un lanzamiento decente en Blu-Ray, de Criterion si no es mucho pedir.
#24.- Cidade de Deus, de Fernando Meirelles y Kátia Lund (2002)

Grande. Cuando la vi, ya habían pasado los reconocimientos, las críticas y el hype. Por ahí del 2005 la vi en la sección “diarrrte” de Blockbuster, y la tomé para darle una checada antes de hacer mi tarea (una de las actividades que más disfrutaba en ésos años). Su sincero retrato de la vida en las favelas (yo no sabía qué tiznados era una favela, y eso que quería enfocarme al periodismo) y el crecimiento del crimen organizado en Brasil me tomó por sorpresa. Me identifiqué mucho con Rocket gracias a mi gusto por la fotografía y (en mucho menor nivel, claro) por las circunstancias que me rodeaban. Son pocas las personas que le hacen caso en éste momento, pero creo que todo mundo debe ver ésta película antes de morir, y si acaso no se enganchan o sorprenden con lo que cuenta la historia, por lo menos deben quedar sorprendidos con la manufactura del producto final, ya que es impecable. Brasil la escogió como representante para los Oscares en el 2003, pero no entró a la terna. Un año después, la nominaron a Mejor Director, Fotografía, Edición y Guión Adaptado. WTF?
#23.- Moulin Rouge!, de Baz Luhrmann (2001)

Crecí con las películas animadas clásicas de Disney y The Nightmare Before Christmas es de mis films favoritos. No puedo decir que no me gustan los musicales, por rudo que quiera sonar. Ahora bien, supongo que eso me hace exigente con los musicales. También leía mucho en ésa época, y me había chutado un número decente de óperas. La Traviata es la base de Moulin Rouge, o de eso me enteré mientras se filmaba. Mis expectativas eran altas. Y Moulin Rouge está muy bien realizado, me puso de buenas y, a mi parecer, hizo un buen uso de canciones populares dentro del setting victoriano. No sé qué tanto haya tenido que ver Moulin Rouge, pero por esas fechas me metí a estudiar francés. Los vestuarios son geniales, el diseño artístico es impecable, las sobreactuaciones quedan bien y no se ven exageradas, Ewan McGregor hace un papel que a la fecha no me explico por qué fue ignorado en todas las premiaciones, Nicole Kidman se ve despampanante y es, finalmente, una historia de amor bien contada y ejecutada. ¿Qué más se puede pedir? Compré la edición especial en DVD y se perdió en alguna de mis mudanzas
Tengo que comprarla de nuevo.
#22.- Mean Girls, de Mark Waters (2004)

Recuerdo que aquella tarde del 2004, fui al cine con mis hermanas y un par de primos que estaban de visita en el puerto. Había dos opciones a la hora a la que llegamos: Mean Girls y The Chronicles of Riddick. Terminé entrando con mi hermana menor y mi prima a ver la primera, y fue la mejor decisión. En aquel tiempo Lindsay Lohan era un bombón, no era la reina de los tabloides que llegamos a conocer, de hecho éste filme fue el que la catapultó a la fama después de ser “niña Disney”. Y bueno, Rachel McAdams, Amanda Seyfried, Lacey Chabert y me cae que hasta Lizzy Caplan están bien chidas en la película. Además del agasajo visual (Tina Fey también, cómo no), el guión estaba bastante bien escrito y era sólido, ingenioso en ocasiones, a pesar de sus altibajos. Es como una mezcla de las películas de John Hughes con el humor de Saturday Night Live. Es mi chickflick favorito de la década y merece su lugar en ésta lista sobre todo porque al paso de los años, lo sigo viendo (en DVD, cometí el error de no adquirirlo en Blu-Ray y ver a LiLo en HD) y me sigue divirtiendo. Leí por ái que van a hacer una secuela. Son malas noticias, creo yo.
#21.- 卧虎藏龙, de Ang Lee (2000)

De morro, la quise ver por el antecedente coreográfico artemarcialista matrixezco de Yuen Wo Ping. No le entendí a la historia, ni a las motivaciones de los personajes. Para acabar pronto, la fui a ver en doble tanda con Rugrats en París. Dénse una idea de lo poco que sabía yo de todo ésto al verla en el cine. Posteriormente, me sorprendió verla en la entrega de los Oscares (Que seguía desde lo de Titanic), nominada a casi todo lo importante siendo una película extranjera. De ahí en adelante, el gusto que le agarré simplemente por su ejecución en pantalla provocó que la viera infinidad de veces, en la TV de paga, en la TV normal, en DVD, en exposiciones de cine locales, en donde pudiera. Poco a poco me fue quedando claro el estilo y lo que representa el cine wuxia, y la calidad de éste filme, que es un digno exponente del género. El honor, la tragedia, el sacrificio. Mencioné antes que fui un ávido consumidor del cine oriental. Ang Lee fue el culpable. Me hice fan del director, claro. Me gustaron Brokeback Mountain y 色,戒, e incluso creo que no hizo un mal trabajo con Hulk, simplemente no era el director indicado para el trabajo (Es la película más arriesgada de Marvel y merece mis respetos por eso). De vuelta a Wo Hu Cang Long, estoy consciente de que no es para todos, pero creo que merece ser vista por lo menos una vez. Ha envejecido mejor que su contemporánea Amores Perros, de eso no hay duda.
Próxima entrada, del 20 al 11. Hasta entonces.
Sobres.